Si tenemos en cuenta a la persona con discapacidad intelectual, (que será partícipe de todas y cada una de las acciones que se emprendan) su salud, el cuidado y la importancia de su cuerpo, su equilibrio psicológico (pensamiento-acción y emoción), sus conflictos personales, problemas conductuales, vida de relación familiar, sexual y comunitaria; y el momento socio económico actual detectamos la necesidad de afrontar la realidad de una manera diferente.
El acto creativo contribuye a desarrollar y conectar entre si capacidades tan variadas como: cualidades personales, emocionales, intelectuales, imaginativas, estéticas, perceptivas y sociales.
Estas funciones se adaptan a nuestros objetivos ya que contribuyen a favorecer el desarrollo personal, el espíritu constructivo, el desarrollo del sentido crítico, favorece el crecimiento en valores como la cooperación, la responsabilidad, la solidaridad y el respeto. Este proyecto pone en relación la realidad existente con las potencialidades de las personas con el fin de que el usuario mejore su calidad de vida y se integre socialmente. No existen recursos necesarios para atender, en tiempo y forma, las necesidades que se generan socialmente a este colectivo, por esta razón queremos resaltar la urgencia de este programa al igual que el resto de programas de prevención, tipología a la que pertenece este proyecto.
- Introducir los mecanismos necesarios de compensación, de eliminación de barreras y adaptación a necesidades específicas.
- Atender y cubrir las necesidades y demandas de la familia y el entorno en el que vive el niño.
- Emplear estrategias de intervención en un contexto natural y a través de las situaciones habituales del niño, evitando fórmulas demasiado artificiales.